ABOMINACIONES PARA JEHOVÁ

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2021-07-28 03:00:00

Quemarás las esculturas de sus dioses en el fuego; no codiciarás la plata ni el oro que las recubren, ni los tomarás para ti, no sea que tropieces por ello, pues es una abominación para Jehová, tu Dios.


Deuteronomio 7.25

Los israelitas tenían que quemar las imágenes de escultura de los dioses de Canaán, sin dejar ningún vestigio de ellos. De la misma forma, quien fue y continua siendo usado por los demonios de la pornografía, mentira, del robo y de otros tantos males necesita esforzarse en la fe para erradicar esas cosas de su mente y de su corazón. Caso contrario, el diablo lo mantendrá en sus garras (Efesios 4.17-19; 5.3-12). ¡Nada condenable debe ser encontrado en usted!

Dios es un fuego consumidor. Entonces, al estar en comunión con Él, cuéntele como se siente con los recuerdos de su vida y pídale que queme todo lo que hay en usted con el Fuego verdadero, el propio Señor (Hebreos 12.29). Al orar y creer, considere la obra hecha y no vuelva a encender el fuego del pecado en su vida. Si no se considera atendido al clamar al Padre con fe en el nombre de Jesús, el mal volverá.

Cuando una persona está en el error, consigue ver "riquezas", plata y oro en su pecado, creyendo que no todo era malo. La verdad, ningún hijo de Dios necesita a las tinieblas para inspirarse o vivir. Queme lo que sea anatema, aunque para algunos, aquello sea conocimiento, cultura o una "ayudita". No caiga en la trampa del diablo, pues él es astuto y, por haber sido ángel, tiene mayor capacidad que la nuestra.

No codicie el éxito de los que sirven al diablo ni del que vence en la fe en Cristo. Por haber conocido a Jesús, usted está en el mundo de la perfección; por lo tanto, continúe buscando las cosas de lo Alto, donde el Padre está. No retome ninguna de las cosas que usted hacía en el pasado, ni para socorrerlo en una situación de emergencia. Si Dios no le dio, ore y descubra porqué Él ha dejado de atenderlo. ¡El Señor es bueno!

Lo que usted hace o piensa de malo fue idealizado por el diablo. En eso, está su mano. Las cosas malas no sirven ni para librarlo de un peligro inminente. El pecado lo empuja hacia el reino maligno, y si vuelve a él, no conseguirá librarse de las tentaciones. Medite en esta palabra: Porque escrito está: «Sed santos, porque yo soy santo.» (1 Pedro 1.16). ¡Santifíquese y viva!

Si el diablo lo enlaza de nuevo, usted verá como su fe disminuye, y hasta el menor de los demonios se volverá su señor. El desánimo aparecerá, las enfermedades pasarán a dominarlo totalmente y pensamientos de autodestrucción aparecerán. Por lo tanto, no caiga en los lazos del enemigo; usted tiene una misión que cumplir y, por cierto, Satanás hará de todo con el propósito de hacerlo enterrar su talento y después, sea enviado para las tinieblas exteriores (S. Mateo 25.24-30).

Todo lo que tiene al maligno como autor es abominable al Señor, por eso no se deje llevar por el enemigo. Al vivir en rectitud, usted tendrá el Cielo para ganar, donde, por toda la eternidad, vivirá feliz y bien realizado. ¿Qué tal arreglarse ahora con Dios? ¡Haga eso en el Nombre de Jesús!

En Cristo, con amor,

R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios que nos libera de las abominaciones! No queremos ser parte del reino de la maldad. Nuestra voluntad es hacer la Tuya. Sabemos que nos salvaste mediante la sangre de Jesús derramada en la cruz del Calvario, para una vida honesta, pura y santa. ¡Gracias por habernos amado tanto!

Quema toda imagen de cosas equivocadas, malignas y sucias que ya existieron dentro de nosotros, para que Tu amor sea completo en nuestro ser. Es bueno andar a Tu lado y darte a Ti el señorío sobre nosotros. ¡Así, nosotros nos convertiremos en los hijos que planeaste!

Nada de lo que pertenece al enemigo sirve, por eso no anhelamos las "riquezas" codiciadas por locos de este mundo. Los antiguos pensamientos y las prácticas pecaminosas no nos agradan. El diablo y sus demonios no nos enlazarán de nuevo; ¡somos Tuyos!