CARA A CARA CON EL DIABLO

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2026-09-22 03:00:00

 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.


San Lucas 4.3

En todo momento, el diablo lanzaba sus tentaciones contra nuestro Salvador, y estas siempre fracasaban. Al acercarse el final de los cuarenta días de ayuno y consagración de Jesús, y al no haber caído en ninguna de las trampas del enemigo, el mismo diablo acudió al Señor para tentarlo, pues creía que podría sorprenderlo en algún desliz. Ahora bien, Cristo es perfecto y posee la unción divina para no caer en la tentación.

Hay siervos del Señor que sucumben a las artimañas del diablo y son usados para derribar a quienes son débiles en la fe. Incluso sentimos lástima por ellos cuando pecan. Tales trampas son como susurros enviados a quienes no están bien con Dios. Idealmente, uno nunca debería dejarse engañar por las palabras seductoras del maligno, pues las consecuencias pueden llevar a los incautos al lago de fuego y azufre si no se reafirman sobre la Roca de la salvación.

Es probable que el Infierno esperara que su amo tuviera éxito en engañar a Jesús, tal como engaña a las personas. Para las fuerzas de la oscuridad, las mentiras nunca fallarían, por eso el diablo le dijo al que tenía hambre: «Si eres el Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan». Ahora bien, si Cristo hubiera aceptado la tentación del mal, habría quedado deshonrado para siempre. ¡Imaginen al Hijo de Dios haciéndole caso al adversario!

Quizás hubo un silencio sepulcral en el Infierno tras esta derrota de Satanás. Si el Maestro hubiera caído, el diablo habría reclamado lo mismo que reclamó en la caída de Adán, y la salvación prometida por el Rey de reyes a la humanidad no se habría realizado. Sin embargo, independientemente de cualquier hipótesis, Cristo no habría fracasado, porque conocía el motivo de tal «sugerencia» del diablo, quien ya estaría avergonzado de su frustrada tentación al Hijo de Dios.

Hay cristianos que van en contra de la Verdad, aceptando la tentación de cometer adulterio, por ejemplo. Creen que si en el pasado un hombre hubiera podido tener tantas esposas como quisiera, el Señor habría reconsiderado la severidad de Su Ley y todo aquel que cayera habría quedado impune. ¡Qué engaño! (1 Corintios 6:9-10). Es lamentable ver a hijos de Dios inclinándose hacia este lado triste de la vida. Si siente la tentación de ir en esta dirección, reprenda al enemigo (Santiago 4:7).

¿Acaso el rey del mal, por el mero hecho de haber citado las Escrituras ante el Salvador, cambiaría su naturaleza y se le consideraría bueno? En su rebelión contra Dios, Satanás se convirtió en un monstruo y nunca cambiará su naturaleza malvada. Es absurdo creer que algún día será bueno. Él mismo decidió en qué se convertiría cuando comenzó la rebelión en el Cielo. ¡Jamás habrá un cambio para el enemigo!

        Quien afirma que el enemigo algún día cambiará miente sin tener el menor conocimiento de lo que dice la Santa Biblia. Para el diablo y sus demonios está reservado el lago de fuego y azufre (Apocalipsis 20:10). Lamentablemente, quienes confían en Satanás y no se arrepienten aún creen que habrá una forma de redimirse. ¡Olvídense de esta mentira del reino de las tinieblas y manténganse alerta!

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios de Luz y Verdad! Satanás se atrevió a tentar a Tu Hijo para que desobedeciera Tu Palabra, esperando que perdiera el tiempo en algo que no sucedería. El príncipe de este mundo solo quería ver a Jesús obedeciendo su sugerencia.

        Necesitamos cumplir Tus mandamientos. Debemos darte el crédito solo a Ti, por eso Cristo no cedió ante el mentiroso durante la tentación, porque conocía sus malas intenciones. ¡No nos interesa conocer el mal!

Cuando hablas, sentimos paz y gozo. Deseamos hacer solo Tu voluntad. Estamos agradecidos por Tu ayuda y protección; de esta manera, tenemos la certeza de que jamás caeremos en la tentación.