CONOCER A JESÚS
COMPARTILHE
2026-07-03 03:00:00
Otros decían: «Es Elías.» Y otros: «Es un profeta, como los profetas antiguos.»
San Marcos 6:15
Dios creó al hombre con un propósito importante. Sin embargo, con la caída de Adán, perdió la comunión con el Todopoderoso y empezó a actuar según sus sentimientos y opiniones, perdiendo así su capacidad de autogobernarse. Además, su desobediencia en el Paraíso lo convirtió en blanco de las tentaciones del diablo, quien busca alejarlo del Creador. Jesús vino a redimir a la humanidad del pecado original (Romanos 6:23). Por lo tanto, hoy predicamos la Verdad para llevar a las personas de vuelta al Señor (2 Corintios 5:18-21).
Antes de crear al primer hombre, el Padre habló a la Santísima Trinidad: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra.» (Génesis 1:26). El perjuicio causado por la caída en el Edén fue enorme, ¿verdad?
El secreto para seguir el camino correcto fue revelado por el Señor: «Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar.» (S. Juan 12:49). Sin embargo, como no solemos pedirle a Dios que nos muestre lo que debemos decir y hablar, nos equivocamos en las decisiones que nos llevarían a la victoria. ¡Jesús nos mostró cómo podemos tener vida abundante!
Actuamos como ciegos, tanteando para hacer algo pequeño, cuando el Altísimo planeó que aplicáramos la justicia en todo momento: «Por esto se alejó de nosotros la justicia y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.» (Isaías 59:9). Quien escucha la opinión de otros se equivoca, porque la voz del pueblo no es la voz de Dios. El Señor se comunica a través de Su Palabra (Hebreos 1:1).
¿Cómo vamos a salir adelante si abandonamos la dirección de Dios? Necesitamos volver a Él, pues sin Su ayuda jamás haremos lo correcto: «Palpamos la pared como los ciegos; andamos a tientas como los que no tienen ojos. Tropezamos a mediodía como si fuera de noche; estamos en lugares oscuros como están los muertos.» (Isaías 59:10). Nunca lo olvide: el Señor debe guiarnos en todas nuestras acciones. ¡Él siempre es fiel!
Por todas partes, la gente hablaba de la maravillosa obra que Jesús realizaba entre la gente. Algunos pensaban que era uno de los profetas del pasado que había resucitado o que era aquel Elías que había de venir. Esa gente veía al Maestro siendo usado para liberar a los oprimidos, sanar a los enfermos y salvar a quienes creían en Él, pero no lo conocían. Incluso hoy, hay confusión entre nosotros.
Quienes no estén seguros de quién es Jesús deben orar al Padre, pidiéndole que les revele al Salvador. Si no comprende la obra de Cristo en su favor, vivirá lejos de ser bendecido. Por lo tanto, al morir, entrará en la eternidad sin luz y no irá al Reino de los Cielos, sino que será enviado al lago de fuego y azufre.
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios de luz y poder! Después de esta meditación, sentimos la urgencia de conocer a nuestro Salvador, pues no queremos perdernos. Señor, ayúdanos a no equivocarnos en la decisión que determinará dónde viviremos para siempre.
Seremos condenados si no aprovechamos Tus enseñanzas para nuestras vidas. Queremos saber qué podemos hacer para no perdernos eternamente. ¡Muéstranos la Verdad que nos hará libres!
¿Por qué no ser perdonados, si ahora Te conocemos como nuestro Padre y Señor? Enséñanos a vivir victoriosamente en Ti. Clamamos por misericordia y amor, que nos ofreces para que podamos estar en Tu Reino. ¡Gracias, Padre!
