CUARENTA DÍAS DE TENTACIÓN
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2026-09-21 03:00:00
Por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales tuvo hambre.
San Lucas 4:2
La Biblia relata el largo ayuno de Jesús, afirmando que fueron 40 días sin comer nada mientras era tentado por el diablo. Al final de ese período de consagración, tuvo hambre. Es interesante notar que el Maestro no mantuvo Su pensamiento fijo en la comida, pues estaba en comunión con el Padre y, en breve, comenzaría Su peregrinación por Israel para cumplir la misión que le había sido confiada.
Cristo vino al mundo para mostrarnos cómo resistir al príncipe de las tinieblas y hacer la obra de Dios con éxito. El evangelista Mateo registra el inicio de la trayectoria de Jesús: «Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.» (S. Mateo 4:23). Durante todo ese tiempo, Él recorrió Israel bendiciendo a las personas.
Para el Maestro, no importaba que estuviera en lugares lejanos y pobres, o entre ricos y autoridades. Su misión principal era llevar las Buenas Nuevas de Dios a quienes sufrían. Dondequiera que iba, Jesús daba al pueblo las enseñanzas necesarias para recibir las bendiciones del Altísimo. Sin embargo, a pesar de todo lo que predicó, todavía hay miles de millones de personas que nunca han oído hablar de Él.
Aquellos que se detienen a escuchar el mensaje de Cristo reconocen enseguida que eso era lo que buscaban y lo abrazan de todo corazón. Cuanto más anunciemos al Salvador por el mundo, más veremos reacciones semejantes en aquellos que buscan la paz divina y se alegran por haber encontrado al Hijo de Dios. Su Nombre es poderoso contra los demonios y las enfermedades consideradas incurables (S. Lucas 10.19). Él es nuestro Amparo y nuestra Fortaleza (Salmo 46.1).
Nunca he conocido a nadie que, habiendo encontrado a Jesús, con su amor y poder, tal como se describe en las Escrituras, se haya arrepentido de esa experiencia. Al contrario, muchos lamentan no haberlo conocido antes, pues sus vidas cambiaron para mejor. En el Señor, todos encontrarán paz y seguridad para vivir lejos de los males.
El diablo no dejó de tentar al Mesías, pero Él no le prestó ninguna atención. El Maestro se aferraba a las promesas del Padre y no se doblegaba ante las mentiras del maligno. El Salvador es perfecto en todo lo que dice y hace, y socorre de manera tan poderosa que las personas lo buscan sin cesar. Cuando Dios obra, no hay forma de negar que se trató de una acción divina. Cristo es experto en hacer lo imposible; ¡basta con confiar!
Jesús tuvo hambre, pero no cedió a las sugerencias del enemigo, que ponía a prueba hasta dónde llegaría la fe del Maestro en Dios. Esaú, por ejemplo, a diferencia de Cristo, cedió y cambió el derecho de la primogenitura por un plato de comida (Génesis 25.29-34; 27.1-41). Después, se enfureció y persiguió a su hermano. El Señor hace la obra con maestría y perfección. ¡En Él hay mucho más para quienes deciden creer en Sus promesas!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor incomparable y poderoso! ¿Por qué dejar de seguirte, si solo Tú tienes la respuesta para nuestros dilemas? No buscaremos a nadie fuera de Ti, pues no existe fuerza mayor que Tu Nombre, ¡el cual está por encima de todos los nombres!
Queremos ver Tu mano bendecirnos, dándonos la victoria sobre el reino de las tinieblas. Nos ponemos delante de Ti para reivindicar la bendición que necesitamos para enfrentar los problemas y continuar creyendo en Ti.
¡Concédenos Tu misericordia! No podemos dar a ninguna fuerza la gloria por Tus obras. De hecho, no hay otro fuera de Ti. Aun así, el enemigo insiste en tentarnos con falsas promesas. ¡Te damos gracias por amarnos!
