DELANTE DEL VIENTO
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2024-02-28 03:00:00
Sean como el tamo delante del viento, y el ángel de Jehová los acose.
Salmo 35.5
En este texto, tamo significa el resto de la paja arrancada del grano, también llamado molinillo, que el viento se lleva cuando sopla. De este modo, David pedía que sus enemigos no sólo se alejaran de él, sino que se dispersaran para que no volvieran a encontrarlo, porque lo molestaban. No tolere la opresión de los demonios ni las situaciones que son provocadas para perturbarle. ¡David nos dio el secreto de la paz!
¿Quién no se ha encontrado alguna vez rodeado de cosas malas? Estas adversidades son como mosquitos que nos quitan la paz. Algunas personas están experimentando esto ahora mismo. No pierda tiempo, haga la oración de fe, echando fuera toda aflicción. Después del clamor, rechace cualquier "mosquito" que intente desequilibrar su mente. Confíe en que la respuesta que desea ya ha llegado y no preste más atención al maligno. Pronto verá el fin de este desorden.
Hay que enseñar a los hijos de Dios a seguir el modelo de vida de Jesús. Él creía en el cumplimiento de Su orden cuando reprendía el mal. En el desierto, el diablo tentó al Maestro de tres maneras diferentes y él creyó que la batalla estaba ganada. Sin embargo, cuando fue reprendido por Cristo, el enemigo se marchó y nunca más volvió (lea S. Mateo, capítulo 4). Orar y no creer es peor que no orar. El Señor nunca dejará de honrar la fe de Sus hijos. Cuando crea, no busque señales. ¡Sólo confíe!
Los demonios querían quitarle la vida al rey, como señala el versículo anterior. David simplemente creyó que se marcharían para siempre, y así lo hicieron. Luego les pidió que fueran como la paja, el residuo que queda en el suelo después de trillar el maíz u otro grano. En su interior, el rey sabía que sería dispersado por el viento. Creyendo en la Palabra, podemos estar seguros de que nuestro Padre ha cumplido Su promesa (S. Marcos 11.24).
En conclusión, el rey declaró: El ángel de Jehová los haga huir. Dios quiere ver en nosotros esta posición de fe, para que el diablo nos deje en paz. Los salvados forman parte del Nuevo Pacto hecho por el Todopoderoso con el hombre. Por eso, el ángel del Señor siempre aniquilará lo que nos aflige (Hebreos 1.14). Después de orar, ¡el siervo de Dios sólo necesita creer!
En uno de sus Salmos, David dijo que el poder del Cielo honra nuestros mandatos: ¡Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra obedeciendo a la voz de su precepto! (Salmo 103.20). Él no hablaba a los ángeles, pues la Biblia no le dice que haga eso, pero daba voz a la Palabra de Dios, y ellos honraron su determinación. Los creyentes de hoy recibirán el mismo trato.
Las Escrituras nunca han enseñado que debamos ordenar a los ángeles que realicen la obra por la que clamamos, pero sí declaran que nuestra petición se cumplirá cuando demos voz a la Palabra del Altísimo. El creyente necesita reprender el mal y confiar en que las fuerzas celestiales, magníficas en poder, cumplirán las órdenes del Señor. Ellas obedecen a la voz del Señor, que usted ha hecho oír. ¡Haga su parte, y los ángeles harán la suya!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios del viento verdadero! Menos mal que nuestros enemigos no pueden soportar Tu viento que viene a honrar nuestra fe puesta en acción. A veces no Te sentimos, pero el diablo y sus demonios Te sienten y huyen lejos. ¡Eres tremendo!
El molinillo que incomoda sale después de que oramos, ordenando acabar con el mal que nos roba la paz y la salud. Padre, cuando Te damos voz, Tu ángel hace huir al maligno, y nos alegramos en la fe de Tu Hijo. En Cristo, ¡todo se explica y se hace mejor!
Te agradecemos que nos enseñes a actuar como nuestros hermanos del pasado, haciendo Tu obra como la hizo Jesús. No importa cuánto tiempo hayan vivido, ni cuánto vivirán los que aún no han nacido. Tú estarás con ellos, como estuviste con los hermanos de antaño y estás con nosotros. ¡Esto es bueno!
