EL FUTURO DE LOS QUE CREEN

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2026-05-30 03:00:00

Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueras príncipe sobre mi pueblo Israel.


1 Crónicas 17:7

 

No importa de qué familia provenga ni las condiciones en que nació y creó. Cuando se encuentra con Jesús y lo reconoce como Su Salvador y Señor, comienza un cambio radical en su ser. Ahora, necesita buscar a Dios para que sepa cuál es Su voluntad para su vida: «Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11).

David pudo haberse sentido descontento con su padre, quien lo envió a cuidar las ovejas siendo aún joven. El hijo de Isaí obedeció lo que la ley divina exige a los hijos: «Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da.» (Deuteronomio 5:16). El temor de David al Señor no le impidió huir de los peligros que rodeaban aquel pastizal. ¡Creyó y fue victorioso!

Dios vio el amor y la dedicación de David y le dio una nueva misión: ya no sería el pastor de las ovejas de su padre, sino de toda la nación descendiente de Abraham, Isaac y Jacob. David fue ungido rey de Israel y, durante años, fue perseguido y casi asesinado por Saúl. Pero, en cada ocasión, aunque parecía no haber escapatoria, Dios lo ayudó, y David nunca fue tocado por quienes querían matarlo. El Altísimo cuida de quienes depositan su fe en Él y están dispuestos a aprender lecciones que les serán útiles.

Cuando era pastor, David debió sentirse solo y añorar su casa en muchas ocasiones. Sin embargo, incluso a una edad temprana, ya pensaba como un adulto. Es probable que, al escuchar historias de personas que actuaron mal, se dijera a sí mismo que jamás haría eso. Es bueno evitar las tentaciones del diablo de disfrutar de negocios turbios, bienes ilícitos y placeres. ¡Es mejor no saltar etapas sino prepararse para una carrera sólida y una familia feliz bendecida por Dios!

Como líder de Israel, David no podía actuar como lo hacían muchos. Por eso, perseverando en el temor de Dios, asumió el trono y continuó obedeciendo al Señor, siendo alguien en quien Él podía confiar. Quienes abusan del poder que reciben para gobernar desconocen cuánto sufrirán si no se arrepienten. Tenemos el ejemplo del Salvador y Sus enseñanzas, que son una bendición y nos mantienen firmes en el camino al Cielo. ¡Quien es fiel en lo poco, tendrá mucho! (S. Mateo 25:21)

Es muy bueno recordar quiénes éramos antes de ser investidos de autoridad. Vea lo que Dios le recordó a David: «He estado contigo en todo cuanto has andado, he cortado a todos tus enemigos de delante de ti, y te haré un nombre grande, como el nombre de los grandes de la tierra.» (1 Crónicas 17.8). Él hará lo mismo por usted. Sea sincero y fiel. ¡Nunca olvide Su amor por el Señor ni Sus principios!

En todo momento, Dios estará con usted para destruir las fuerzas del mal que se levanten contra su vida. Él hará que sus enemigos respeten su fe y su nombre. ¡Usted será reconocido como un siervo bueno y fiel para siempre!

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios que recompensa! Es bueno saber que envías mensajes a quienes Te sirven con amor y fidelidad a Tu Palabra. Que podamos confiar en Tus mensajes para no dejar de hacer lo que Te agrada. ¡Te damos gracias por hacernos Tus hijos!

Nos colocas donde deseas, para ser siervos fieles en las pequeñas cosas. Pero, aprendiendo a servirte con fidelidad y amor, seremos elevados y colocados en lugares altos, donde jamás imaginamos estar. ¡Cuánto Te amamos, Padre!

En todo momento, Tus ojos nos ven; sabes lo que había y sigue habiendo en nuestros corazones. Jamás Te abandonaremos ni dejaremos de darte el debido señorío. ¡Perdónanos nuestras faltas!