ENCINA DEL LLANTO

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2023-06-27 03:00:00

Entonces murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual fue llamada «Alón-bacut».


Génesis 35.8

Fue un día triste cuando murió Débora, la nodriza de Rebeca, pues era muy querida por toda la familia que ayudó a criar. La vida es así. Un día partiremos de esta tierra, y la gente derramará lágrimas de despedida, alabando a Dios. Nos consuela saber que nuestra muerte es preciosa a los ojos del Señor, pues ése es el destino de todos (Salmo 116.15). Es bueno que hagamos sucesores, para que la obra continúe durante los años siguientes de forma impoluta y santa.

Alón-bacut significa Encina del Llanto, donde el cuerpo de la querida Nana vino a cumplir el destino que tendrán los cuerpos de los santos: ser enterrados y esperar el día en que Jesús diga: “Resuciten”. Igual que Lázaro oyó la voz del Maestro dentro de la tumba, nosotros también la oiremos y nos uniremos a los que han muerto en la fe. Nada nos impedirá resucitar al regreso triunfal de nuestro Redentor. ¡Quien persevere lo verá suceder!

Nos rompe el corazón recordar a tantas personas preciosas que se han dejado llevar por los engaños del diablo y se han alejado de Dios. Algunos lo han hecho a causa del pecado; otros por el engaño de las riquezas, los afanes de este siglo o las codicias. ¿Por qué tomaron tales actitudes, u otras peores, si sus nombres estaban en el Libro de la Vida? ¿Por qué abandonar el Manantial de Aguas Vivas y perder la salvación?

El apóstol Judas escribió: A otros, salvadlos arrebatándolos del fuego; y de otros, tened misericordia con temor, desechando aun la ropa contaminada por su carne. (Judas 1.23). Es triste saber que muchos se perderán hasta el punto de no ser aceptados para ascender al Cielo cuando Jesús regrese, siendo mandados a ir al lago de azufre y fuego. Cuando usted esté en su Betel, ¡pida ayuda para arrebatar a los perdidos y crea!

Los que se mantengan firmes hasta el final serán colocados a la derecha del Maestro y oirán Su voz, diciéndoles que son benditos del Padre para entrar en el Reino preparado para ellos desde el principio de todo, como leemos en S. Mateo 25.34: Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

¡Esfuércese para salvarse y no se pierda eternamente! ¿Por qué dejar pasar semejante oportunidad, cambiando la felicidad eterna por un "plato" de pecado y carne podrida? Los que perseveran en hacer el bien serán recompensados con la buena y definitiva decisión del Creador. Estos heredarán lo mejor que está disponible para los fieles y santos del Señor - el Reino de Dios. Esta será la dirección de ellos para siempre.

Responda ahora: ¿está usted preparado para este día? Débora, la niñera de Rebeca, no fue mencionada en la Biblia como alguien que hacía cosas milagrosas, sino como alguien que sabía servir a Dios cumpliendo la misión que había recibido del Altísimo.

No es necesario que tenga un gran ministerio a los ojos de los hombres para que sea recibido en el Cielo. Su vida debe ser un reflejo del amor de Cristo. Haciendo lo que Él le ha mandado, usted también recibirá la recompensa.

 

En Cristo, con amor,

 

R. R. Soares

La Oración de Hoy

¡Señor, Premiador de los fieles! Es hermoso ver la descripción del entierro de Débora, que murió en la fe en Ti. La Encina del Llanto recibió su cuerpo para guardarlo hasta el regreso de Jesús. Cuando eso suceda, ¡esa tumba estará vacía!

Del mismo modo, donde se entierre a los salvos, también estará vacío, porque ellos irán al encuentro de Aquel que los amó primero. Te amamos, Padre. Tus siervos nunca serán avergonzados. ¡Se regocijarán al entrar en Tu Reino!

 Las palabras no bastan para describir lo que sentimos. Por mucho que lo intentemos, los acontecimientos futuros no pueden ser comprendidos en todo su esplendor. El llanto derramado en este mundo nos sirve de consuelo y nos permite vislumbrar nuestro encuentro con Tu Hijo, ¡nuestro Señor y Salvador!