HAY SALARIO
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2026-03-06 03:00:00
Así ha dicho Jehová: «Reprime del llanto tu voz y de las lágrimas tus ojos, porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová. Volverán de la tierra del enemigo.
Jeremías 31.16
Este mensaje es para quienes se sienten atrapados, oprimidos y sufriendo a manos del rey del mal. Ahora bien, lo que era necesario hacer para que la humanidad fuera liberada del reino de las tinieblas y librada para siempre de toda aflicción ya fue realizado por Cristo. Ahora solo nos queda predicar la Buena Nueva, porque quien crea en Jesús será liberado, perdonado y salvo de la perdición; sin embargo, quien rechace el don de Dios se perderá para siempre. ¡Nuestra misión es noble!
Recordar el pecado de Adán y comentar lo que su acto insensato nos causó no nos ayudará en nada ni mejorará nuestra condición espiritual. Ahora bien, predicar que el Padre envió a Su Hijo amado y que Él nos sustituyó en la cruz llevará a muchos a creer en la salvación y a apropiarse de las bendiciones resultantes de esta obra. Jesús bajó del Cielo, murió en nuestro lugar y nos trajo redención (S. Juan 3.16-21).
Es tiempo de reprimir el llanto y dejar de lamentarnos por lo que se perdió en Adán. La obra de salvación ya se realizó; ahora conviene aceptar lo que Dios dice en Su Palabra y, mediante la fe en Cristo, liberarnos del yugo del diablo, convirtiéndonos en parte de la familia de Dios. Así que, deje de sufrir y asuma su posición como hijo de Dios, lo cual, por cierto, le convertirá en alguien exitoso.
Vivir pensando en lo que hizo Adán es un atraso en la vida, porque todo lo que perdimos en su desastrosa caída lo ganamos con la venida de Cristo. El Señor fue al Infierno y, en la casa del diablo, lo derrotó (Efesios 4.7-10). Ahora, basta con creer y celebrar la victoria. Jesús confirmará Su obra en la vida de quienes creen en Él. En lugar de tristeza, habrá alegría, porque la oscuridad ha perdido la batalla.
Revivir el fracaso es sufrir dos veces. Lo que nos interesa es la obra que el Salvador realizó a nuestro favor y la autoridad que nos ha otorgado sobre el reino del mal (S. Lucas 10.19). Necesitamos enjugarnos las lágrimas para ver con claridad. Si seguimos llorando, nuestra visión se nublará, y con ello, todas las bendiciones que Jesús obtuvo para nosotros perderán su valor. ¡Oren!
No podemos olvidar dos hechos. El primero: hay un salario por el trabajo que realizamos mediante la fe en Cristo. Por lo tanto, debemos dedicar nuestro tiempo a predicar el Evangelio dondequiera que Dios nos envíe (S. Mateo 10.42; 1 Corintios 3.8). Millones de personas aún desconocen la venida de Jesús a la Tierra o que Él derrotó al diablo por ellas y, por lo tanto, pueden ser liberadas del sufrimiento. ¡No hay manera de que el diablo revierta su derrota ante Jesús!
El segundo: todo cautivo regresará de la tierra del enemigo. Para ello, debemos proclamar la Verdad a todos y en todo el planeta. El diablo ha creado diversos tipos de religión para mantener a la gente en sus manos. Sin embargo, ¡los perdidos tienen derecho a escuchar la Buena Nueva y disfrutar de la libertad en Cristo!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios, Autor del plan de salvación en Cristo! Es triste saber que muchos aún no han escuchado la razón por la que Tu Hijo vino a la Tierra. Por lo tanto, no disfrutan de Tu amor ahora y podrán verse privados de él por la eternidad si no creen en Jesús para ser redimidos y ascender con Él cuando venga a llevarse a Tu amada Iglesia.
Queremos obedecerte, reprimiendo el llanto de nuestra voz, como nos has instruido a través del profeta Jeremías. ¡Ayúdanos a secar las lágrimas de nuestros ojos para que podamos contemplar la belleza de Tu santidad!
Te agradecemos por recordarnos que hay un salario por nuestro trabajo. ¡Que hagamos aún más, para que seas glorificado! ¡Quienes aún están fuera de Tu redil y privados de libertad espiritual creerán en Jesús y regresarán de la tierra de perdición para estar cerca de Ti!
