HERENCIA EN EL REINO DE DIOS
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2026-03-04 03:00:00
Sabéis esto, que ningún fornicario o inmundo o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Efesios 5.5
Por no examinar las Escrituras, muchos cometen pecados cuyas consecuencias les causarán sufrimiento eterno, a menos que se arrepientan y se vuelvan al Señor. Ahora bien, nadie tiene derecho a condenarlos por no actuar conforme a las Escrituras. Pero es cierto que todos deben reconocer sus pecados a tiempo para ser perdonados, pues no tendrán excusa en el Día del Juicio Final (2 Corintios 5.10). Para ello, ¡deben creer en la Verdad!
Aquellos conocidos en el mundo espiritual como fornicarios viven a un paso de ser enviados al lago de fuego y azufre, del cual nunca saldrán. Los cristianos tenemos la responsabilidad de proclamar la Palabra a los perdidos, pero lamentablemente, muchos están al borde de la condenación. Es necesario enseñar a los que desean ascender con Jesús sobre todo lo que los llevará al Infierno. ¡Cumplamos el Id de Cristo!
La fornicación es el acto sexual entre personas solteras o entre una persona soltera y una persona casada. En otras palabras, ni una persona soltera ni un viudo cometen adulterio, ya que el primero no se casó con nadie y, en el caso del segundo, el matrimonio terminó con la muerte del cónyuge. Sin embargo, quien incurra en esta práctica nunca será perdonado si no la confiesa y deja de practicarla. Quienes piensan que Dios no es tan severo deben recordar una cosa: ¡Él no miente!
Los impuros, casados o no, deben leer el versículo base de este mensaje. Ahora bien, ni siquiera la opinión de alguien “famoso” anulará las Sagradas Escrituras. La lista registrada en 1 Corintios 6.10 señala los diez grupos a los que se les negará la entrada al Reino de Dios, empezando por los fornicarios, cuya moral no existe. Los solteros que llevan mucho tiempo de novio, cometen fornicación parcialmente.
Los fornicadores estarán junto con los demás que no obedecieron a Dios al no santificarse. Ahora bien, según el Señor, quienes se entregan a la fornicación, la impureza o son avaros (idólatras) no heredarán el Reino celestial. Deben arrepentirse, abandonar estas prácticas y purificarse. Además de dañarse a sí mismos, manchan las vestiduras de boda que una vez recibieron en la salvación.
No deje que la avaricia manche su vida, porque nadie que tenga esta mancha entrará en el Reino de Cristo. ¿Por qué ceder al error cuando puede andar conforme a la Palabra, que es lámpara a sus pies y lumbrera a su camino? (Salmo 119.105). Nunca permita que el diablo le enseñe. Su función es matar, robar y destruir (S. Juan 10.10). Los salvos ni siquiera deben examinar el pecado, y mucho menos practicarlo. ¡Dios es su Amigo!
Nos espera una herencia en el Cielo, y la Biblia dice que podemos usarla: «Ninguna arma forjada contra ti, prosperará, y tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en el juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová: su salvación de mí vendrá», dice Jehová. (Isaías 54.17). ¡Sea bendecido!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor de nuestra herencia! Es gratificante saber que nos ayudas en todas las situaciones, para que podamos vivir a Tu lado y ascender con Jesús cuando venga en gloria a tomar la Iglesia. ¡Te damos gracias porque nos amas!
No queremos estar entre los pecadores para que no seamos condenados. Fortalécenos para que podamos guiar a los perdidos a la salvación en Cristo. ¡Bendice a quienes Te aman y Te obedecen!
Líbranos de la impureza y la avaricia, que son como los pecados de idolatría y brujería. Tu amor por nosotros es nuestro estandarte. Te damos gracias por hacernos Tus herederos. Así, ¡viviremos para siempre en Tu Reino!
