JESÚS ES NUESTRO SOCORRO
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2023-09-11 03:00:00
Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
Salmo 121.2
Antes de que todas las cosas fueran creadas, Jesús existía con el Padre. Él era la Palabra divina, el Verbo: En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. (S. Juan 1.1). Por eso ordenó que hubiera luz, y el Ser que se convertiría en nuestro Redentor creó todo con sabiduría, inteligencia y el poder otorgado por el Altísimo. El Salvador tiene una capacidad que nosotros no podemos comprender.
El Espíritu de Dios impulsó al rey David a informarle la razón por la que siempre ganaba sus batallas: creer en el Altísimo de la manera correcta (léase el Salmo 62). Quien obtuvo la revelación de las Escrituras ha recibido el testimonio del Señor. Al meditar en ellas, pronto recibimos la fe en Cristo y somos capaces de reprender el mal, ordenándole que salga de las tinieblas de una vez por todas.
Al convertirse en semilla, como éramos nosotros antes de ser creados, Jesús se despojó de Sus prerrogativas divinas para venir al mundo como cualquiera de nosotros (Filipenses 2.5-8). Como Dios, Jesús no podría venir, porque tendría que pasar por la puerta - nacer de una mujer: »De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. (S. Juan 10.1).
Téngalo por seguro: su socorro vendrá para liberarle de cualquier opresión. La garantía es la afirmación de Jesús sobre Sus palabras que se cumplirán. Él dijo: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (S. Mateo 24.35). Considere una bendición lo que se le ha dicho, reprenda lo que le molesta y crea en su victoria (S. Marcos 11.24).
¿Por qué recibimos poco de Dios? Porque no actuamos según la revelación bíblica. Nuestra responsabilidad es total después de que el Espíritu Santo nos ha enseñado lo que nos pertenece, así que nunca deje que el diablo le engañe haciéndole creer que es difícil recibir algo de las manos de Dios. En realidad usted nunca será olvidado por el Altísimo. El Señor Jesús nos amonestó: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? (S. Juan 11.40).
No hay otra fuente para ayudarnos que el Todopoderoso. Él es nuestro Guarda, Protector y Salvador. Entonces, ¿por qué intentar otros medios que ni siquiera existen? Abandonar el Amor - Dios - para pedir ayuda al diablo es un grave error. Quien busca al Señor lo encontrará como el Fiel, que nunca da la espalda a quien necesita ayuda (S. Juan 6.37b). Ahora mismo, el Padre celestial le está mirando, dispuesto a levantarle. Crea y verá cuánto Él hará en su favor.
El Señor hizo el Cielo y la Tierra y todo lo que hay en ellos, así que sabe cómo proporcionar lo necesario para que tenga una vida plena. Solo necesita creer para ver la gloria de Dios envolviéndole y sanando su problema. La misericordia de Dios es la razón por la que no somos consumidos sino renovados (Lamentaciones 3.22-23). ¿Qué espera? Entre en oración ahora, de gracias por el amor del Padre y reprenda el mal en el Nombre de Jesús. Entonces crea: su mal se ha deshecho. ¡El Altísimo obrará!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor de los creyentes! Es bueno conocer Tu Palabra y a Ti, porque Tú eres lo que ella dice y Tú haces lo que declaras. Sólo necesitamos una cosa: confiar en Ti para que nos ayudes. ¡Estamos agradecidos por Tu amor, Tu fidelidad y Tu paz!
Ya no seremos destruidos ni avergonzados porque creemos en Ti, confiando en Tu fidelidad. Gracias por amarnos y ayudarnos a cumplir Tus mandatos. ¡Ya has enviado Tu poder para que obtengamos todo lo que Tú determinas en Tu santo Nombre!
Uno mi fe a la del que cree y ora para ser liberado de lo que aflige su vida, ya sea una simple enfermedad o una incurable a los ojos humanos. En el Nombre de Jesús, ordeno al mal y al demonio que se vayan ahora. ¡Creemos y por eso veremos Tu gloria!
