JURAMENTO MALIGNO
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2026-07-11 03:00:00
Y le juró: —Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.
San Marcos 6.23
La Biblia nos instruye a ser sobrios y vigilantes: «Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.» (1 Pedro 5:8). Como Herodes no vivía bajo la dirección del Señor, tomó una decisión insensata, como otras personas que no actúan con sabiduría. ¡La sobriedad es una virtud necesaria para todos!
¿Por qué este rey decidió hacer un juramento tan grande, si luego tendría que cumplirlo o sería avergonzado para siempre? (Proverbios 17:28). Se extralimitó sin motivo alguno, o quizás por una danza erótica. La razón por la que alguien habla sin pensar es que no tiene el Espíritu de Dios. ¿Por qué algunos cristianos se desvían vergonzosamente y hacen cosas malas de las que luego serán acusados? ¡Ni siquiera recuerdan que tendrán que confesar sus pecados!
Solo Dios sabía lo que pasaba por la mente de Herodes, quien, cautivado por los gestos de la muchacha, le prometió que podía pedirle cualquier cosa, incluso la mitad de su reino, y se le concedería. Fíjese que, con este acto insensato, él juró. Sin embargo, solo Uno puede jurar: el Señor. Muchos no confían en Aquel que hizo el santo juramento por Sí mismo, ya que no hay nadie mayor que Él, el Altísimo (Hebreos 6:13).
Podemos creer en el único y soberano Dios. Aunque el cielo y la tierra pasen, Sus palabras jamás pasarán. El Señor declaró esto para que tuviéramos fe en Él y la certeza de que nunca fallará y regresará a este mundo: «No os dejaré huérfanos; volveré a vosotros» (S. Juan 14:18). ¡Esta Palabra es suficiente para que vivamos con confianza!
Muchas personas no entregan los diezmos ni las ofrendas solicitadas por el pastor para los gastos de la iglesia. Sin embargo, Dios nos advierte: «Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa: Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos
y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.» (Malaquías 3:10). ¿Qué le parece?
Quien desobedece la Palabra en este sentido no está completamente en Cristo y, por lo tanto, nunca verá el cumplimiento de las promesas de Dios: «Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho.» (S. Juan 15:7). Si ora, pero Dios no le responde, vea si ha creído en lo que Él dice y si ha obedecido todo lo que Él ha mandado (S. Mateo 28:20).
Algunas personas intentan «desenmascarar» al Altísimo, buscando algún defecto en Él que justifique su falta de fe. Esto jamás se encontrará en el Señor, porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida (S. Juan 14:6). Cuando no encuentre la respuesta, examínese y verá que es consecuencia de sus actitudes. El Padre Celestial es paciente y le mostrará dónde está su error.
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Padre verdadero y fiel! Tú eres Señor en todo, incluso cuando pensamos que nos has olvidado. Pero ya lo dijiste, preguntando si una madre puede olvidar a su hijo, ¡que jamás nos olvidarías!
Los hombres actúan mal, como Herodes. Por un juramento, ordenó que le cortaran la cabeza a Juan el Bautista y se la trajeran en bandeja. La vida de Tu siervo no significaba nada para ese rey. ¡Herodes tendrá que rendir cuentas por este crimen!
¿Cuántas veces obramos mal? ¿Cómo podemos tenerte a nuestro lado si actuamos como personas irresponsables? Perdónanos y danos una nueva oportunidad. ¡Te necesitamos para alcanzar la redención!
