LA HERENCIA DE LOS SIERVOS
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2022-11-17 03:00:00
Ninguna arma forjada contra ti, prosperará, y tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en el juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová: su salvación de mí vendrá», dice Jehová.
Isaías 54.17
No hay nada mejor que ser un siervo del Todopoderoso, que cumple Sus promesas y abraza con misericordia a los que necesitan paz, perdón y salvación. Los seguidores del diablo, aunque vivan al margen de la delincuencia, las drogas y la prostitución, no saben cuánto pierden al someterse a la esclavitud de las tinieblas. Ganarían si estuvieran en la posición de ser hijos de Dios. Para disfrutar de la vida abundante, todos deben escuchar el Evangelio y aceptar a Jesús como Salvador.
Un día la muerte llamará a la puerta y entonces muchos buscarán desesperadamente la ayuda de Dios. Pero al negarse a escuchar el testimonio de la Palabra, no sabrán cómo actuar. Algunos pasan meses agonizando en la incertidumbre. Pero los cristianos saben que el Altísimo, que es fiel, les promete la eternidad a Su lado. ¿Por qué muchos no creen en el Señor?
Una de las promesas divinas es que ninguna arma forjada contra los que creen prosperará. Eso es todo lo que una persona necesita oír. Las armas del Infierno vienen con ferocidad, listas para hurtar, matar y destruir a los que se han entregado al mal y han amado el pecado (S. Juan 10.10a). Los hijos de Dios nunca tiemblan ante las amenazas del enemigo, sino que, con firmeza de fe y de acción, reprenden las artimañas del mal y se salvan del sufrimiento (S. Lucas 10.19).
La lengua astuta del diablo trata de separarnos del Señor, diciendo que Él no tiene ninguna consideración por nosotros, que es un aguafiestas, etc. El enemigo hace esto porque no le importa nuestra perdición. Los que le escuchan se pasan todo el tiempo reprendiendo sus ataques ininterrumpidamente. Pero el que es fiel a Dios lo sabe: el diablo fue derrotado por Jesús. Así que le advierte con calma, ordenando su salida y lo da por hecho.
La oración de fe es un juicio en el que el enemigo mentirá descaradamente sobre nosotros. Sin embargo, manteniéndonos firmes en la fe, en el Nombre de Jesús, lo reprendemos y no prestamos atención a sus palabras. Después de todo, tenemos el poder de ordenarle que se retire de nuestras vidas. Cuando sienta algún mal, hágalo una vez y crea. Él que cree ignora lo que el maligno vocifera. La Biblia declara: Ni deis lugar al diablo. (Efesios 4.27)
Según la Biblia, condenar el discurso del adversario es nuestra herencia. Cuando el Maestro estaba entre nosotros, cada vez que el diablo se manifestaba en alguien, Él lo expulsaba. Como heredero del Padre, Jesús sabía que podía hacerlo. Pablo dice: Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados (Romanos 8.17). ¡Actúe como tal!
El Salvador no tenía miedo ordenar que se deshicieran las obras del enemigo y que salieran de los oprimidos. Debemos tener la misma intrepidez - ausencia de miedo. Esa es nuestra justicia del Todopoderoso. ¡Sea valiente y deshágase de los males!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios de nuestra justicia! Gracias por informarnos que ninguna herramienta preparada y enviada por el enemigo prosperará contra nuestra vida. Tu declaración nos da seguridad en nuestra fe en Cristo. ¡Padre, sé glorificado con nuestras determinaciones!
Sólo importa lo que Tú declaras sobre nosotros. A partir de ahora, el mal ya no podrá acusarnos día y noche. Usando una declaración de fe y justicia, pondremos al diablo a huir de nosotros. ¡Tu Nombre es como un fuego consumidor!
Tomamos nuestra herencia en Ti y ordenamos que el mal sea destruido en el Nombre de Jesús. Aplicamos la justicia que viene de Ti. Sé adorado con todo lo que compone nuestro ser, ¡pues somos Tuyos!
