LA ORDEN QUE RESUELVE

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2026-09-27 03:00:00

Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él servirás.


San Lucas 4:8

Jesús permitió que el diablo lo tentara y no lo despidió de inmediato, para que los siervos de Dios aprendieran un poco más sobre la astucia del maligno al intentar engañar a la humanidad. En el diablo reside toda la maldad. Debemos centrarnos en la Palabra del Señor, porque Jesús está entre nosotros. Solo así podremos hacer la voluntad del Padre, habiendo sido perdonados y salvados: «Mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.» (Isaías 53:6b).

Esta fue la segunda gran tentación que el jefe del Infierno lanzó contra el Maestro, pero el Maestro pronto lo despidió con las manos vacías. Así también los hijos de Dios deben echar al enemigo cuando viene con su astucia. Somos el huerto cerrado de Jesús: «Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada.» (Cantares 4:12). Por lo tanto, nuestra puerta jamás debe abrirse para aprender del engañador, sino de nuestro amado Padre.

Por mucho que el diablo intente convencerle de que realiza «buenas» obras, nunca le crea. El buen Pastor declaró: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.» (S. Juan 8:44). Tenemos como Señor y Padre a Aquel que es la Verdad (S. Juan 14:6).

Jesús afirmó que los salvos heredarán el Reino preparado para ellos desde la creación del mundo (S. Mateo 25:34). ¿Por qué querríamos cosas malas? Todo en el mundo físico ha sido contaminado por la caída de Adán. Por lo tanto, debemos creer lo que el Señor dice acerca de nuestro futuro, que será glorioso, e ignorar al tentador. ¡Liberemos a los que están atrapados en sus garras!        

La respuesta de Cristo al diablo fue: ¡Vete de mí, Satanás! Estas palabras solo deben dirigirse al maligno. Como era un ángel antes de su caída, conserva la capacidad de engañar a la humanidad. ¡Recuerden: la fuerza de un ángel es mayor que la de un hombre! La puerta de nuestras vidas solo puede abrirse a Dios, en la persona del Señor Jesús (Apocalipsis 3:20). Él es la salida a cualquier situación. Viviremos para siempre en la casa del Altísimo.

Jesús no tardó en mostrarle al diablo que la adoración no puede rendirse a ningún otro ser, sino solo al Creador. Somos el pueblo buscado y hallado para adorarlo en espíritu y en verdad (S. Juan 4:23). Grande es nuestro privilegio y nuestra elección, pues jamás nos apartaremos de su bendita presencia. ¿Quién como nuestro Dios?

Finalmente, Cristo dijo que solo a Él le serviremos. Quienes escuchan a Satanás se someten al ser más malvado y perverso que existe. Los demonios ya están y seguirán estando completamente derrotados. Jamás se arrepentirán; por lo tanto, su destino es el lago de fuego (S. Mateo 25:41). ¡Crea en Jesús!

 

        En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares

La Oración de Hoy

¡Amado Padre! Es hermoso saber que somos Tu huerto cerrado, por lo tanto, jamás nos abriremos al enemigo. Eso sería adulterio, lo que nos cerraría la puerta del Cielo. ¡Queremos morar en Tu casa por los siglos de los siglos!

No nos interesa ninguna propuesta del diablo. Todas son mentiras, e incluso si alguna fuera cierta, lo cual jamás sucederá, solo Tu Palabra mora en nosotros. Tú eres nuestro Amparo y Fortaleza, nuestro pronto Auxilio en las tribulaciones.

        Te damos gracias por Tu gracia, que nos ha traído Tu misericordia y otras bendiciones. Te entregamos el señorío de nuestras vidas. Somos Tuyos para siempre. ¡Viviremos en Tu presencia en el Cielo! ¡Aleluya!