LLEVANDO FE A LOS PERDIDOS

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2026-01-24 03:00:00

Aconteció que, yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.


San Lucas 10.38

Siempre habrá alguien, en cualquier lugar, dispuesto a recibir a Jesús en su hogar. Sin duda, esa persona será recompensada por lo que comparte con el Maestro (S. Marcos 9.41). Anunciar la Palabra a los perdidos es una de las misiones más sublimes que recibimos del Señor, por lo que debemos estar en comunión con Él, viviendo todo lo que dice la Santa Biblia y actuando con sabiduría para no causar escándalo. ¡Jesús solo usa vasos limpios!

Quién nos recibirá en su hogar para descansar es algo planeado en el Cielo y solo sucederá cuando estemos en camino con Cristo. Dios prepara lo necesario para que tengamos éxito, pero depende de nosotros vivir según la Palabra: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.» (2 Timoteo 2.15). ¡Tenga cuidado!

Nunca evite estar en un lugar porque sienta que no le escucharán. Allí encontrará personas que abrirán sus corazones a Jesús, y usted se alegrará con sus nuevos amigos, quienes ya le esperan. Antes de que llegue, Dios ya le ha preparado a usted y a estas personas: ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: «¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!» (Romanos 10.15).

Al sentir el toque del Altísimo, entre en un lugar y vaya a donde le inviten, para enseñar la Verdad y “descansar”. Su permanencia debe caracterizarse por la compasión y el poder divino. Ahora bien, no se involucre en los asuntos de esta vida. Usted es ministro de Dios, no del diablo ni de los hombres: «No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea desacreditado. Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias.» (2 Corintios 6.3-4) ¡Honre a Jesús!

El nombre Marta significa señora, ama de casa, la amiga que recibirá enseñanzas y será una bendición, al igual que los demás miembros de la familia. Debemos tener cuidado de no mostrar interés en nada de lo que posean. Con la sabiduría de lo Alto, debemos hablar de la Palabra y, al orar, hacerlo con fe y temor, buscando demostrar el poder del Nombre de Jesús. Si obedecemos al Señor, ¡seremos invitados a regresar!

Siempre habrá problemas, pero la fe de la gente aún no es lo suficientemente fuerte para comprender este hecho. Lo vemos en la muerte y resurrección de Lázaro, hermano de Marta y María: «Estaba enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana» (S. Juan 11.1). La impresión que las hermanas tuvieron del Maestro las impulsó a enviarle un mensaje para que viniera a ayudarlas. Si no hacemos nada bueno en la fe en Cristo, la gente nos ignorará. ¡Dios es fiel!

Cristo dejó lo que estaba haciendo para ministrar a los nuevos conversos de Betania: «Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos.» (S. Juan 12.1). Lean los siguientes versículos para comprender que esta fue una valiosa lección. El Señor siempre nos enseñará cosas nuevas. ¡Crean y sean sabios!

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares

 


La Oración de Hoy

¡Dios nuestro Guía! Es asombroso cómo nos enseñas a realizar con éxito nuestra obra, siendo útiles en Tus manos. Por eso, abre nuestros ojos a Tu enseñanza. ¡Así Te serviremos mejor!

Marta ya estaba preparada para ir a Tu encuentro e invitarte a su casa, para que pudieras enseñar a todos acerca de la Verdad y la gracia de Tu amor. ¡Para Ti, no importaba lo difícil que fuera caminar por esos caminos polvorientos, sino lo bueno que era hacer el bien!

Que las Martas estén preparadas para participar en reuniones de fe, aprender de Ti y hacer Tu obra. Cuando hagamos discípulos de aquellos que están fuera de Tu plan, comprenderán que deben ser multiplicadores de los salvos. Amén.