LOS DÉBILES QUIEREN SER USADOS

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2026-09-20 03:00:00

Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra perfección


2 Corintios 13:9

En las Escrituras, hay pasajes que hablan de aquellos que son débiles en la fe. De hecho, necesitan fortalecerse, pero sin la predicación de la Verdad, por mucho que deseen amar a Dios, jamás serán bendecidos. Sin el sermón de la fe, la Verdad nunca Se manifestará, y sin ella, el hombre no abrirá su corazón. La enseñanza religiosa solo sirve para causar frustración a los perdidos. Sin embargo, cuando somos fortalecidos en Cristo, ¡vemos al Salvador obrar maravillas!

El Señor tiene la solución para los débiles. Por lo tanto, debemos declarar que somos fuertes. Su sola presencia despierta una fuerza interior que ni siquiera sabíamos que teníamos. El engañador lleva al hombre a confesar palabras negativas contrarias a la Biblia, ya que el enemigo conoce el poder de la Palabra y la transformación que obra en nosotros. Ahora bien, la confesión positiva anula cualquier sentimiento negativo. ¡Crea en el Señor!

Quien está de acuerdo con Dios es fortalecido y alcanza la victoria. Quienes desprecian la instrucción divina sufren por estar de acuerdo con la mentira que el diablo tramó contra ellos. Mientras el enemigo inventa mentiras contra usted, el Señor declara verdades para llenarlo del poder y la virtud que transformarán su vida. El Altísimo conoce el poder que lo convertirá en vencedor si confiesa la Palabra.

Pablo demostró que los predicadores del Evangelio no siempre son fuertes, pero, aun así, Dios los usará para levantar a Su pueblo. No podemos aceptar las mentiras del diablo, pues nos hacen retroceder en el propósito divino. Cuando el maligno intenta engañarnos, debemos seguir adelante y confesar que somos más que vencedores (Romanos 8:37). Incluso cuando nos sentimos débiles o fuertes, esta percepción importa poco, porque cuando el Espíritu Santo obra en nosotros, sabemos cómo superar las crisis.

Tanto el ministerio de la iglesia como sus miembros deben caminar hacia la perfección para animar y fortalecer a los cristianos. En los hijos de Dios habita el Espíritu Santo, quien, si es invocado, se manifestará en nosotros para nuestro bien. Nuestra transformación fortalecerá a toda la iglesia, generando un movimiento entre los hermanos para alcanzar lo mejor de esta vida. Por lo tanto, ¡no se dejen engañar por el diablo para no enojar al Señor!

Cuando los israelitas se debilitaban en su fe, pronto aparecían enemigos para quitarles la cosecha y oprimirlos. Entonces, el pueblo escogido oraba pidiendo al Altísimo que tuviera misericordia de ellos. Pronto, el Altísimo enviaba a uno de los profetas, quien les traía un mensaje que los fortalecía y derrotaba cualquier ataque del enemigo (Jueces 6:1-10). En este caso, el profeta recorrió todo el territorio de Israel con un solo mensaje. ¡Gedeón sintió el llamado y liberó a su nación!

No importa lo que digan los demás, sino lo que ustedes sientan que es la voluntad de Dios para la iglesia. Quienes creen poseen mayor fortaleza que los demás (vv. 11-14). Quienes son llamados por Dios pronto se destacan por la unción que llevan. ¡Crean, y el Señor los liberará a ustedes y a sus familias para ayudar a los débiles en la fe!

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Padre, nuestro Consejero! ¡Qué día fue cuando Gedeón escuchó al profeta de Tus sueños, un hombre que tenía un mensaje para todos! Este llamado requería que aquel joven pobre y débil venciera su temor y confiara en Dios. Así, recibió la fuerza necesaria para conquistar y liberar a Israel.

Aunque la dificultad sea grande, si Tú nos hablas al corazón, liberaremos al país de los errores que se practican por todas partes. Es tiempo de que prevalezca Tu voluntad. ¡Somos Tus siervos!

Envía Tu mensaje a Tu pueblo para que podamos hacer Tu obra. El mundo necesita conocer la Verdad. Estamos a Tu disposición para liberar a los oprimidos del diablo. ¡Úsanos según Tus planes!