LOS ENEMIGOS DE SIEMPRE

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2021-05-27 03:00:00

Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio que persuadieron a la multitud; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.

Hechos 14.19

          Los que se convierten en nuestros enemigos, aunque los tengamos como simples adversarios, son enviados por el diablo para molestarnos y hacernos sufrir. Muchos se convertirán cuando vean cuánto daño nos han hecho. Lo importante es no retroceder bajo ninguna circunstancia. Quien sirve al Todopoderoso no puede elegir dónde y cómo le servirá, o ya no será considerado siervo. ¡Quédese donde el Señor lo puso, siendo un fiel soldado!

La lucha en Listra, para que el sacerdote de Júpiter no sacrificara bueyes a Pablo y Bernabé, fue solo el comienzo de otras que vendrían. Era necesario que los apóstoles pasaran por eso, mostrando amor y entrega al Señor. Asimismo, debemos enfrentar las pruebas y salir vencedores, o perderemos el mayor plan del Altísimo. Enfrente su lucha con dedicación, sin fijarse en las piedras que le arrojarán. Dios estará siempre con usted.

           Mientras estemos aquí, tendremos aflicciones, como declaró el Maestro (S. Juan 16.33). El maligno habrá de levantar gente para atacarnos, en algunos casos la lucha será tan grande que algunos dirán: “Es mejor desistir”. Pero el verdadero soldado de la cruz no se rinde ni se acobarda, porque sabe que el Señor es capaz de hacer más de lo que pensamos. Dios planeó momentos de gloria a favor del Evangelio. ¡Deje que Él sea el juez!

El Señor lo ve todo y, en el momento oportuno, entrará en acción y nos socorrerá; sin embargo, en algunos casos, tendremos que pagar un precio. Esto no debe desanimarlo; después de todo, ¿adónde irá usted, si solo Cristo tiene palabras de vida eterna? (S. Juan 6.66-68). Un consejo de un amigo: trate de erradicar el miedo de su corazón poniéndole las declaraciones de las Escrituras. Esto le ayudará mucho. ¡No hay nada que temer si usted está dentro del plan divino!

Nunca se deje influenciar por el desánimo o cualquier otra “mueca” del diablo. Sin duda él intentará utilizar cualquier artificio para sacarle de la presencia de Dios. Los siervos del Señor siempre son ganadores; por lo tanto, nunca se queje de nada, desde la falta de atención que le dan hasta la persecución abierta. Confíe firmemente en la Palabra eterna, enfrente las amenazas del que ya perdió la guerra, el diablo. ¡Aleluya!

Pablo tomó tantas pedradas, que lo dieron por muerto; sin embargo, rodeado de los discípulos, se levantó y entró en Listra. Al día siguiente, partió hacia Derbe, donde le esperaban más luchas. Cada victoria después de la batalla tiene un peso y un sabor que solo probarán aquellos que pasen por el horno calentado siete veces más que lo normal. Medite en los ejemplos bíblicos para entenderlos. De esa manera, usted no se desesperará. ¡Dios es fiel!

En el Antiguo Testamento, antes de la batalla, el juez Gedeón se adelantó a los soldados y le dijo a quien temiese y temblase que regresase a su casa (Jueces 7.3). Hoy cada uno tiene que examinarse a sí mismo y proceder de la misma manera, porque en las guerras del Señor solo hay lugar para los intrépidos.

 

 

En Cristo con amor

 

R. R. Soares

La Oración de Hoy

¡Dios, que cuida de nuestros enemigos! Muchas veces, no entendemos Tus planes de amor. A medida que pasamos las pruebas, nos desesperamos y no prestamos atención a Tu Palabra, que promete socorro en las crisis.

Tú nos amas y quieres hacer lo mejor por nosotros. Si una vida vale más que todo el oro del mundo, ¡debemos agradecerte cuando nos llames a enfrentar las pruebas, para salvarla!

Ayúdanos a crecer en Tu gracia, hasta el punto de ser usados ​​como el león. El Salvador nos dio el ejemplo de la abnegación y, despreciando la afrenta, soportó todo por amor a Ti. Ahora, está sentado a Tu diestra para siempre (Hebreos 12.2). ¡Amén!