MINISTROS PARA ANUNCIAR LA PALABRA DE DIOS

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2026-01-22 03:00:00

De ella fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios.


Colosenses 1.25

Fuimos elegidos para realizar la obra de Dios, tal como Jesús nos la mostró cuando estuvo en la Tierra. Poseemos la misma virtud que Cristo tenía para cumplir Su mandato. Daremos testimonio de Su mandamiento: «De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.» (S. Juan 14.12).

Este tiempo que vivimos es precioso, pues estamos difundiendo el mensaje de Cristo entre los pueblos, y Él está con nosotros en esto. Las señales que se realizan en los enfermos y demás afligidos demuestran el amor de Dios por ellos. Nada se compara con las manifestaciones del Espíritu Santo: sanar a los enfermos, liberar a los cautivos y dar a los necesitados el agua que sacia la sed del alma y brota para vida eterna (S. Juan 4.14). ¡A Dios sea la gloria!

La razón por la que fuimos elegidos para mostrar al mundo quién es nuestro Padre permite que otros sepan que hemos estado con Él. Entonces viendo la valentía de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se admiraban; y les reconocían que habían estado con Jesús. (Hechos 4.13). Los hijos de Dios no se dejan intimidar por nada, ¡sino que demuestran que Él mora en ellos!

No importa cuánto tiempo lleve en la iglesia ni lo que intenten hacerle para dañerle. Habiendo nacido de nuevo, usted es una nueva criatura y ya está listo para reclamar todos sus derechos en el Hijo de Dios. Todo salvo es ministro del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del Espíritu, porque la letra mata, pero el Espíritu da vida (2 Corintios 3.6). ¡Jesús lo garantiza!

No debemos temer el día que se acerca, cuando muchos se levantarán contra nosotros. Hasta que llegue ese día, iremos por el mundo a proclamar que Jesús es infinitamente mejor que todos los maestros humanos. Cristo no solo sana, libera y salva, sino que también unge a Sus hijos con poder para hacer las mismas obras que Él realizó. ¡Ese es el punto que nos interesa!

No todos están llamados a ejercer los cinco ministerios más importantes que Cristo les dio, pero todos pueden trabajar en la obra de Dios, incluso a tiempo parcial, actuando según la guía del Altísimo: «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.» (Efesios 4.11).

Según Su dispensación, Dios concede a los salvos dones y oportunidades para servirle, de modo que no vayan al Cielo con las manos vacías. Serán recibidos como Sus verdaderos siervos. Así que no se entristezcan ni se desanimen si el Señor no los usa de manera poderosa; más bien, crean en la Palabra y pídanle la oportunidad de trabajar en Su mies.

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Señor de los ministerios! No importa dónde ni cómo nos uses, sino que Tu voluntad sea respetada y cumplida al pie de la letra. Somos enviados como ovejas en medio de lobos, para que los perdidos Te conozcan y se regocijen en Cristo.

Nunca es tarde para que quienes Te aman se animen a cumplir Tu mandato. Pablo abrazó la misión de proclamar la salvación en Jesús y jamás se desesperó ante la persecución, pues conocía a Cristo y anhelaba estar en el lugar y el momento adecuados para que fuera usado.

Debemos obedecer Tu Palabra, guiando al mundo a comprender que tienes bendiciones para quienes Te escuchan y Te buscan. Quienes han sido llamados y aprobados por Ti agradecen el llamado que se les ha dado.