POR MI JUSTICIA

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2026-04-01 03:00:00

Cuando Jehová, tu Dios, los haya echado de delante de ti, no digas en tu corazón: “Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra”, pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.


Deuteronomio 9.4

Todo tiene su tiempo (Eclesiastés 3.1), pero dejar de pecar debe ocurrir en el momento en que descubre algo malo. Así, el vínculo con el diablo se rompe, y él ya no tiene el poder de operar en su vida para separarle de Dios (Isaías 59.2). Quienes tardan en abandonar las transgresiones ven que el daño solo aumenta. Una gota de veneno es suficiente para acabar con su vida (Hebreos 10.26-31).

No es bueno presumir de ser inteligente. A veces pensamos que algunas decisiones que tomamos son buenas, pero luego concluimos que incluso fueron fatales. Ahora bien, Dios nos advierte de los peligros que nos rodean y de la persona malvada de la que debemos alejarnos. Cuando se dé cuenta de que cierta amistad puede llevarle a pecar, deténgase y obedezca lo que el Espíritu Santo le indique.

Los israelitas tendrían una participación efectiva en las batallas contra sus enemigos, pero solo Dios les daría la victoria; por lo tanto, la gloria debe ser dada a Él. Las personas agradecidas serán bien guiadas en la vida, pero quienes carecen de gratitud siempre tropezarán: «Porque al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.» (S. Marcos 4.25). Trate de ser agradecido con el Señor, para que no le falten más avisos del Altísimo. ¡Él es nuestro Amigo!

Atribuir las intervenciones del Señor a nuestra capacidad de prever el mal y alejarnos de él es una actitud necia y trágica. La verdadera justicia solo opera cuando tenemos la bendición de ser advertidos divinamente y actuamos en obediencia a Dios. Nuestro Pastor Principal desea seguir ayudándonos a realizar la obra de la mejor manera, a Su manera. Además de ser agradecidos, debemos estar conectados con el Padre, para no dejar la puerta abierta al cruel enemigo. ¡Crea y ore!

La maldad de su adversario impide que Dios lo bendiga. Ni siquiera quien dice ser justo, pero actúa con maldad puede ser bendecido, porque la maldad es pecado, y todo pecado separa a quien lo practica del Creador. No basta con que una persona diga que ama al Señor; debe demostrar que es verdad (Juan 14:21). El cristiano que no lee la Biblia ni respeta lo que dice sobre cualquier tema descubre que su actitud cierra las puertas de su vida a la protección de Dios.

La vida y la familia de David quedaron arruinadas cuando pecó contra Urías. Los enemigos del rey hablaron mal de él por todas partes, y la sentencia de Dios fue esta: «Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste y tomaste la mujer de Urías, el heteo, para que fuera tu mujer.» (2 Samuel 12.10). Usted puede ser tentado y estar a punto de caer, pero si es sincero con el Señor y le pide que le ayude a librarle de la tentación, seguramente recibirá ayuda divina.

Preste atención al mensaje del Padre y manténgase firme en Él. El Altísimo expulsará a sus oponentes y le dará una salida a la tentación que le lleva al borde del precipicio.

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios de amor, bondad y misericordia! Nos acompañas y guías en todo. Contigo, nada del enemigo nos dañará. Aunque la tentación nos haya cegado y estemos a punto de caer en las garras del diablo, expulsarás al tentador y sus mentiras de delante de nosotros. ¡Tú eres nuestro Padre!

Te agradecemos porque nos asistes en nuestras debilidades y pones límites a la obra del maligno. Por eso, no nos tiene en sus manos. Tu bondad nos protegerá y nos salvará de caer. ¡No tenemos palabras para agradecerte!

¡Tú eres fiel, incluso cuando somos infieles! Eres nuestro mejor Amigo, Aquel que nunca nos abandona. Que nunca escuchemos a nadie que nos instruya a hacer algo contrario a Tu Palabra, sea quien sea, un amigo o un familiar. ¡Tú eres el Soberano!