¿QUÉ ES LO QUE MÁS NECESITAMOS?
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2026-10-20 03:00:00
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10
Este mensaje empieza con el mandato: No temas, porque Dios está con nosotros en todo momento. No somos dueños de nosotros mismos, sino que el Señor nos ha hecho Su pueblo. Aunque el diablo insista en tocarnos, jamás ocupará ni una mínima fracción de nuestro ser. Como testigos de Jesús, jamás permitiremos que ninguna fuerza del mal nos alcance. ¡Cristo es nuestro Bien mayor!
Podemos despertar por la mañana y alabar a Dios, que está con nosotros y por nosotros (Romanos 8:31). Entonces, no hay nadie que pueda oponerse a nosotros, ni lo habrá jamás. Si esto sucede, esa persona no nos vencerá, porque tenemos al Todopoderoso luchando por nosotros. El Señor de los Ejércitos lucha por los que se han convertido a Jesús (Isaías 64:4), quien garantizó velar por los Suyos como un escudo invencible. No acepte nada que provenga de Satanás, el jefe del mal. Él ya ha sido derrotado por el Redentor (Colosenses 2:15).
No tema a las tentaciones; en definitiva, el Señor declara que ninguna de las ofertas ni provocaciones del diablo alterará la confianza de Sus siervos en las promesas divinas. Al entregarse a Jesús, se ha liberado de la condenación del enemigo. Ahora, en Cristo, ya no hay nada que sufrir. Además, nuestro Dios nos asegura que jamás seremos arrebatados de Sus manos (S. Juan 10:27-29; Romanos 5:1). ¡Alabado sea el Buen Pastor por lo que ha hecho por nosotros!
Prepárese para la batalla, porque Dios estará con usted, y ninguna de las armas forjadas contra su vida lo vencerá (Isaías 54:17). El diablo puede soñar con el día en que lo tocará, pero la verdad es que nadie le hará daño mientras esté con Cristo y Él esté con usted. Sea fuerte y reprenda a las fuerzas del mal. En el momento en que una persona recibe a Jesús en su vida, pasa a formar parte del Nuevo Pacto (S. Juan 1:12). ¡Crea!
El Señor lo ayudará, porque Él es el Todopoderoso. Con Su ayuda, se convertirá en una máquina de guerra incansable y victoriosa. Somos siervos para cumplir la voluntad de Dios y, por lo tanto, no nos rendiremos hasta que Él venga a nuestro encuentro. Cristo nos llevará a nuestro hogar futuro, donde no hay ni habrá obra alguna de Satanás (Apocalipsis 21:1-7). ¡Allí estaremos bien!
El Altísimo declara que lo sostendrá con la diestra de Su justicia; por lo tanto, no tema lo que el enemigo le envíe. El que tiene todo el poder en el cielo y en la tierra protegerá su vida (S. Mateo 28:18). Confíe en que será victorioso en sus luchas por una vida mejor. Recuerde a los oprimidos y ore por ellos para el bien de todos, porque debemos impedir que el diablo use carne y sangre para dañarnos.
Asegúrese de que su sustento, cuando esté orando y confiando en el Señor, provenga de la Palabra de Aquel que vino al mundo para morir por nosotros. Jesús luchó contra el mal y lo venció, resucitando para nuestra justificación. Cristo está a la diestra del Padre, desde donde intercede por los miembros de Su Cuerpo (Romanos 8:34). ¡Dios lo ama de verdad!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor, nuestro Dios! Tu Palabra nos levanta. Muchas veces sentimos que todas las puertas se han cerrado, pero no debemos temer, porque Tú abres otras tantas cuando clamamos a Ti. ¡Te damos gracias por amarnos!
No queremos quedarnos con la esperanza de que, algún día, nuestros problemas se resolverán. Debemos comprender que, en la cruz, Jesús ya lo venció todo por nosotros. Los que son Tuyos Te alaban y Te glorifican. ¡Padre, Tu gracia nos ha alcanzado!
Tú nos sostienes; por eso, no tememos al mañana. Sabemos que basta con que Tu poder descienda sobre nosotros para que el diablo huya temblando y llorando. Contamos con las fuerzas del bien que nos dan la victoria en todas las luchas. ¡Te damos gracias por protegernos del mal!
