QUITAD LAS ALMENAS

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2020-11-13 03:00:00

Escalad sus muros y destruid, pero no del todo; quitad las almenas de sus muros porque no son de Jehová.

Jeremías 5.10

La recuperación de Judá comenzaría retirando las almenas creadas por aquellos que decían que eran sabios (y, a los ojos de los hombres, lo eran) contra el enemigo. Estas aberturas en el parapeto de los muros eran muy importantes para quienes no tenían al Altísimo como Fortaleza. Su destrucción parcial parecía una locura para los estrategas de guerra, pero no para el Todopoderoso, que da seguridad a todos los que confían en Él.

¿Qué protecciones tiene usted en su vida? ¿Para qué las usaría Dios, si Él es el Señor Todopoderoso de todo el Universo? Probablemente, al recibir esta orden de los labios de Jeremías, el pueblo lo haya considerado un loco. Después de todo, sin ellas, sus defensores no tendrían forma de protegerse de los oponentes. Sin embargo, el pueblo que fue sacado del mayor imperio del mundo por Dios no necesitaría defensores.

Tratamos de defendernos cuando, de rodillas, buscamos a los sabios del mundo y les pedimos ayuda. Entonces, siguiendo sus “buenos” consejos, hemos construido muros con almenas, pero eso no viene del Señor. Él nunca instruyó a Sus hijos a que hagan lo que otros pueblos inventaban. Recuerde al rey Asa, quien decidió construir muros mientras la tierra estaba tranquila, y eso hizo que Zerah, el etíope, lo atacara (2 Crónicas 14. 6-15).

Los muros tuvieron que ser destruidos, pero no del todo. Solo servirían para marcar el territorio del pueblo de Dios. Cuando llegara el enemigo, se alegraría de ver la ciudad abierta, pero allí sucedería algo más grande que lo que sucedió antes, cuando el rey de Asiria estaba contra Judá, y el rey Ezequías, junto con el profeta Isaías, oró y un ángel de Dios destruyó al ejército contrario en una noche. ¡Dios haría más contra Nabucodonosor!

La amenaza contra su vida puede ser grande y parece que usted no podrá superarla. Lo que el enemigo ha propuesto hacer contra usted es indefendible. ¿Será que realmente es indefendible? Yo preferiría obedecer al Señor y ver Su gloria obrar a mi favor que armarme con cosas humanas que solo son válidas para aquellos que no tienen al Todopoderoso actuando en su favor. Cambiaron a Dios por la fuerza del hombre y, por lo tanto, serían derrotados.

Las almenas construidas fueron una declaración de que sabían más que Dios. El Señor dijo que ellas no eran de ellos, y ahora, ¿cómo procederían? Si querían que el Señor luchara por ellos, tenían que quitar casi todo el muro, así como las aberturas. Lo que viene del hombre es enemistad contra Dios (Santiago 4.4). Si no quiero convertirme en enemigo del Altísimo, debo obedecerle en mis acciones. ¡A Él sea la gloria!

Es el momento de que regresemos al Señor, dejemos las sutilezas del hombre y busquemos a Dios con todo nuestro corazón, de lo contrario nuestra casa quedará desierta, ¿y qué será de nosotros? El Padre celestial habla de la fe, que debe buscarse a diario como un tesoro escondido en la tierra. Sin ella, nunca agradaremos a Dios. ¡Quien tiene fe puede resolverlo todo!


En Cristo, con amor,

R. R. Soares

La Oración de Hoy

¡Dios, nuestro único Protector! Eres demasiado, porque no Te importa el tamaño ni el ruido del enemigo. Todo lo que viene del Infierno es como paja ante el fuego. ¡Tú eres Consumidor, por eso tenemos que quitar las almenas de nuestros muros!

Eres nuestra única Seguridad. No podemos hacer lo que hace el hombre normal, porque invalidaríamos Tu Palabra. Tú satisfaces nuestras necesidades. Necesitamos someternos a Tus órdenes.

¿Por qué discutir Contigo, si eres Omnisciente? ¿Por qué dudar de Tu palabra, si todo fue hecho por Ti y es para Ti? Nos inclinamos y confesamos que eres nuestro Dios, Padre y Protector. ¡Te asumimos completamente!