SABIO EN LA VEJEZ

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2026-05-25 03:00:00

Escucha el consejo y acepta la corrección así serás sabio en tu vejez.


Proverbios 19:20

Es común escuchar que la vejez trae consigo una serie de males, como debilidad y pérdida de memoria. Sin embargo, nuestras aflicciones se relacionan con la falta de comprensión de lo que la Palabra de Dios dice acerca de nosotros. El peligro surge cuando asumimos que llegar a la vejez es problemático. Dado que la Biblia no afirma esto, aceptar esta idea es robarle al Señor.

Cada vez que somos exhortados durante la lectura o meditación de la Palabra, podemos vivir plenamente lo que ella nos ha revelado. En los cultos, el Espíritu Santo me ha usado para ministrar bendiciones que transforman vidas, sanan a los enfermos y restauran almas. En la vida diaria, enfrentamos situaciones que no buscamos, sino que el diablo nos presenta para alejarnos de nuestra posición en Cristo. Sin embargo, ¡Dios es nuestro Protector!

Escuchar los consejos es esencial para que permanezcamos firmes en la fe en Cristo, quien es nuestra seguridad cuando el enemigo ataca con su astucia. Somos parte del Cuerpo de Cristo, la Iglesia triunfante del Salvador. Ser tentados no significa que hayamos pecado, sino que hay peligro a nuestro alrededor. Por lo tanto, debemos resistir con las armas de nuestra justicia: ¡las revelaciones que el Señor nos da en Su Palabra!

El Altísimo nos asiste en nuestras tentaciones para que podamos vencerlas. Recuerde: el diablo forzará sus tentaciones, haciéndonos sentir culpables por la prueba que estamos atravesando. En ese momento, lo mejor es examinar si realmente buscamos esa situación o si fue obra del adversario. Al sentir que él fue el culpable, solo debemos agradecer a Dios por habernos protegido.

La corrección es un remedio para sanar nuestras debilidades. Debemos confesar nuestros errores para restaurar nuestra comunión con el Todopoderoso y luego continuar la batalla por la salvación. Nunca olvide: después de arrepentirse, reconozca su falta, pida perdón, crea que Dios le ha perdonado y actúe como una persona inocente. ¡Repetir la confesión es innecesario!

El Señor nos enseña a actuar como personas sabias. Muchas personas salvas, al llegar al final de sus vidas, se desesperan y comienzan a confesar todos sus pecados una vez más. Ahora, mantener la fe en Dios es lo mejor que puede hacer. Reconcíliese con Él ahora, reconociendo sus faltas para recibir el perdón divino. El Todopoderoso quiere que sea sabio en sus últimos días.

Es bueno recordar las promesas que el Señor usó para fortalecerle. Sin embargo, si siente que ha sido desviado por un espíritu maligno y, por ello, no ha confesado su error a alguien, hable sobre lo sucedido y pregunte si aún hay algo que le inquiete. ¡Corrija su conducta ahora!

 

En Cristo, con amor,

 

R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios nuestro! No es bueno que demoremos nuestra confesión ante Ti y ante la persona a quien hemos ofendido. Reconocer que hemos maltratado a alguien y pedir perdón libera a esa persona, y a nosotros mismos, del odio que nuestro pecado le ha causado.

Te damos gracias por el consejo que nos brindan las Escrituras. Ellas quitan el peso de los actos irreflexivos o premeditados. ¡Que el diablo jamás vuelva a vencernos! Al confesar nuestras iniquidades, somos absueltos por Tu amor.

Padre, corrígenos para que nuestras heridas sanen y, así, podamos volver a la plena comunión contigo. Tú nos harás sabios en nuestros últimos días. ¡Agradecemos Tus enseñanzas!