SÓLO CONFIESE LO QUE USTED CREE
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2020-11-17 03:00:00
Creí; por tanto hablé, estando afligido en gran manera.
Salmo 116.10
Una de las mejores acciones de alguien, después de haber escuchado la Palabra de Dios, es creer en lo que le ha sido revelado, porque en eso se encuentra el poder necesario para hacer realidad la revelación, como se dijo. El simple hecho de hablar, confesar, aunque se sienta completamente derrotado, lo levantará. Así el poder divino obrará a su favor, cumpliendo así lo que le fue informado. El Señor es el más grande siempre.
Dios sabe cómo tratarnos, pero no siempre sabemos dejar que Él nos sane y nos dé la liberación tan deseada. Al tener fe en Él, hacemos que la promesa sea efectiva en nuestra vida. Según Jesús, el que cree ve la gloria de Dios (S. Juan 11.40). También ocurre lo contrario, porque, según la inspiración del Espíritu Santo al apóstol Juan, el que no cree en el Altísimo lo hace mentiroso (1 Juan 5.10). ¿En quién es mejor creer? ¡Repita!
El salmista dijo que estaba muy afligido, sin que supiera cómo proceder. Sin embargo, en su gran lucha, escuchó al Espíritu de Dios susurrarle lo que el Altísimo le decía y creyó en ello. Poner su confianza en lo que declaran los Cielos fortalece su ser. Luego, con una sola palabra, usted acaba con la operación del diablo. Por tanto, obedezca a la Palabra del Señor. El maligno no ha venido a jugar con usted, sino a hurtar, matar y destruir (S. Juan 10.10).
Si su sufrimiento parece ser el mismo, o incluso aumentó, continúe meditando en las Escrituras. Ciertamente, el Señor solo dice la verdad y algo falta para su liberación. En general, lo que falta es tener fe. He aprendido esto cada vez que parece que la oración de la fe no es respondida, pero eso nunca sucederá. Entonces, me concentro en alguna declaración bíblica y oro con todas mis fuerzas, creyendo y siempre gano.
David dijo que sin duda se desmayaría si no creyera que vería la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes (Salmo 27.13). Queda claro lo siguiente: el secreto que usó el rey de Israel para vencer a los enemigos y otros males fue creer en la Palabra. De la misma manera, cualquier cristiano puede llegar a ser un vencedor en todo si llega a creer en el Altísimo. Las luchas del salmista amado fueron difíciles y peligrosas, pero nunca perdió sus batallas. ¿Será que Dios nos trata de manera diferente?
Como aprendemos en esta lección, dos cosas son de suma importancia: creer en lo que el Señor dice por Su Palabra y ordenar la salida del mal, reprendiendo al enemigo y creyendo que el Nombre de Jesús acabará con el mal después de su determinación. Después, vaya a abrazar a aquellos que pueden ver sus problemas resueltos. Después de todo, ellos quedaran asombrados de lo que el Todopoderoso ha hecho en su favor. ¡Él cumple Sus promesas!
Si ha entendido que necesita apropiarse de la Palabra, evite confesar lo que aparentemente es, porque puede ser una simulación del diablo para robarle lo que la Biblia le hizo saber y que ya es suyo por la fe. Declare lo que el Padre Celestial habla y esté convencido de eso. Es imposible que el Creador le diga algo insignificante sin medir Sus palabras. ¡Él es la Verdad y está con usted!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Fuente de nuestra fe y creencia! Todo lo que tenemos viene de Ti. Sin Tu presencia, nada es bueno. Tú nos has dado el don de la fe, pero a veces es imposible usarla. El enemigo sabe que si la ponemos en acción, veremos Tu gloria obrando en nuestro favor.
Nos sentimos afligidos, bajo la presión del maligno. A veces queremos olvidarnos de la fe, pero, ¿a dónde iremos, si solo Tú tienes la Palabra de vida eterna? Nunca nos olvidaremos de Ti. Necesitamos Tu ayuda para que no fracasemos.
Seguimos creyendo, porque así veremos que Tu voluntad se realiza en nuestras vidas y en la vida de otros que ni siquiera Te conocen. “Venga Tu Reino” debe ser nuestro propósito. ¡La gloria y el honor son Tuyos!
