TIEMPO DEL DERRAMAMIENTO
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2026-09-01 03:00:00
Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.
Isaías 44:3
Sin duda, los días de la segunda venida de Jesús se acercan. Esto es lo que les dijo a quienes esperaban el fin de los tiempos de la humanidad, para que fueran recibidos en la Gloria que durará para siempre: «Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.» (S. Lucas 21:20). El mundo mostrará toda su ira sobre los herederos de Abraham, Isaac y Jacob, pero la Iglesia debe decir: «Sí, ven, Señor Jesús» (Apocalipsis 22:20) (El Señor viene – 1 Corintios 16:22).
Un poco antes de que esto suceda, Dios promete que brotarán ríos de agua viva. Este elemento simboliza la Palabra de Dios (S. Juan 7:38; S. Juan 15:3). El Buen Pastor dijo que es esencial que percibamos las señales de que el tiempo se ha cumplido (S. Marcos 1:15). Habrá un avivamiento como nunca antes se ha visto, con la transformación que la Palabra traerá a los corazones de todos. Habrá una urgencia por buscar a Dios, el único capaz de satisfacer el anhelo de ver a Jesús en Su forma eterna.
El versículo inicial se ha interpretado como una revelación de que los desiertos tendrían lluvias abundantes, como ocurrió en un país en 2024. Fotografías atestiguaron la formación de ríos en lugares áridos, algo jamás visto. Ahora bien, es posible que la profecía se refiriera a este y a otros lugares áridos. Sin embargo, no se puede negar que la Palabra habla del derramamiento del Espíritu Santo sobre el mundo (Hechos 2:17).
El planeta se está preparando para la gran obra del Señor, como profetizó Joel: «Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.» (Joel 2:28). ¡Qué tiempos maravillosos viviremos en la Tierra cuando la profecía se cumpla plenamente!
El Espíritu Santo dijo que el regreso de Cristo para arrebatar a Su Iglesia ocurrirá después de ciertos eventos: «Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición» (2 Tesalonicenses 2:3). Muchos predicadores parecen no creer en la Biblia, pues dicen que el regreso de Jesús podría ser hoy o mañana, ¡pero las Escrituras no dicen eso!
No podemos hacer discípulos de Jesús diciendo mentiras, pues el Todopoderoso jamás lo aprobaría. Él solo honra lo que sale de Sus labios. «El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.» (2 Tesalonicenses 2:4), no soportará la venida del bendito Salvador y Señor. ¡Predique las Buenas Nuevas!
Dios no llega tarde ni tiene prisa. Él sabe cuándo derramar Su Espíritu sobre aquellos que se han convertido y han llegado a tener un corazón humano, sensible a la voz del Padre. Un día, Su Iglesia ascenderá para disfrutar de la nueva y eterna bendición (1 Tesalonicenses 4:13-18).
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios del santo derramamiento! ¡Será maravilloso participar en el avivamiento que Tu Hijo enviará sobre toda la Tierra, cuando las personas Te busquen para enderezar sus vidas y ser colmadas de Tu Espíritu de amor, paz y poder!
El Salvador nos dio muestras de lo que sucederá en los últimos tiempos a través de las curaciones que Su poder realizaba en todos al tocar Sus vestiduras. En aquel momento, todos los enfermos se acercaban a Él y, al instante, ¡quedaban sanados de todo mal!
Aquellos que vivan en los días de ese avivamiento experimentarán un gran cambio, pues probarán el poder de Tu Nombre. Con ello, los ciegos verán, los sordos oirán y se producirán maravillas de tal manera que multitudes se convertirán. ¡A Ti sea la gloria!
