UN PUEBLO SANTO PARA JEHOVÁ

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2026-03-30 03:00:00

Porque tú eres pueblo santo para Jehová, tu Dios; Jehová, tu Dios, te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.


Deuteronomio 7.6

Este mensaje llegó poco después de que Dios convocara a los israelitas al monte Horeb, donde manifestó Su gloria y Su poder. Allí, sintieron miedo de lo que vieron. El monte humeaba; había fuego por todas partes, y esto los aterrorizó. Así que pidieron que el Señor ya no les hablara directamente, sino a través de Moisés (Éxodo 19.20).

El Altísimo aprobó la petición de los israelitas de que Moisés les comunicara sus instrucciones. Uno de los primeros “mensajes” fue que eran el pueblo santo del Señor, apartado y exclusivo para Dios. Tras la aterradora visión del Todopoderoso en el monte, esta buena noticia les agradó enormemente. Esto nos recuerda a Cristo en nuestros días, ¡quien nos anuncia cosas buenas!

Hay predicadores que nos condenan por hablar siempre de las bendiciones reveladas por el Evangelio. Parecen ser mensajeros del diablo, pues el mensaje que predican entristece a la gente, creyendo que necesitan vivir con el estómago vacío, zapatos gastados y poca comida para complacer a Aquel que dijo haber venido a darnos vida en abundancia (S. Juan 10.10b). ¿Por qué hablan así?

Los amigos de Job vinieron a consolarlo, pero lo acusaron de haber pecado todo el tiempo. Por otro lado, el Señor no vio culpa en Job ni lo reprendió, sino a sus amigos: «Aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz, el temanita: «Mi ira se ha encendido contra ti y tus dos compañeros, porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job.» (Job 42.7).

Somos el pueblo apartado para vivir la Buena Nueva e ir al mundo a anunciar a todos, religiosos o no, que hemos sido invitados a participar del banquete de Jesús y a disfrutar de las delicias que Él proveyó en Su muerte y resurrección. Hoy podemos experimentar la riqueza de la prosperidad de Su Palabra. Quienes nos acusan de proclamar la salvación comen lo peor de esta tierra, el pan amasado por el rey del Infierno, cuando deberían disfrutar de lo mejor de Dios (Isaías 1.19), en Quien deberían creer.

¡Qué incoherente es la predicación del “evangelio de la miseria”! Este afirma que Jesús pagó el precio, pero no enseña que todos puedan disfrutar de esta obra incomparable que realizó por la humanidad. ¿A quién sirven estos predicadores del mensaje negativo? Debemos mostrarles misericordia y amor, porque su ignorancia sobre la obra de Cristo los lleva a vivir bajo las garras del enemigo, en lugar de someterlo a sus pies. ¡Cuidado!

Nunca crean nada de lo que dicen los fariseos modernos, pues se consideran justos ante el Señor, pero viven haciendo y usando cosas que las Escrituras condenan. Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo y responderemos por nuestras acciones (2 Corintios 5.10).

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios de Buenas Nuevas! ¡Es bueno escuchar lo que dices en Tu Palabra! Por eso, Te dedicamos la gloria, la gracia y la alabanza. Que el mundo comprenda que reinas sobre todo y que nos has elegido, de entre todos los pueblos, para ser Tu pueblo.

Ayúdanos a comprender y a revindicar lo que Jesús nos proveyó mediante Su muerte y resurrección. Gracias a esto, podemos vivir en abundancia y servirte en santidad y amor.

¡Bienaventurado el que no miente y hace Tu voluntad en todo lo que emprende! Los perdidos necesitan entregarse a Cristo, y los fariseos modernos deben entregarse a Ti para alcanzar la salvación eterna. ¡Amén!